¿Las plantas sienten?

Preguntas Frecuentes Veganas - La Guia Veg

Preguntas frecuentes veganas

¿Las plantas sienten?




Una de las preguntas más frecuentes y que a la vez se usan como un intento de argumentar a favor de la explotación de los animales, es: ¿Las plantas sienten?, y se usa normalmente para intentar argumentar que las plantas poseen la capacidad de sentir como ellos y nosotros, y que, por tanto, nosotros como veganos no estamos siendo coherentes sin respetarlas a ellas también. Pero, ¿es esto cierto? ¿O es simplemente una forma de evadir nuestra responsabilidad?

Al día de hoy, la ciencia concluye que las plantas no sienten dolor al carecer de un sistema nervioso central, u órgano(s) equivalente(s), que pueda procesar y traducir los estímulos como tal ①②⑦⑧.

Algunos estudios indican que las plantas perciben los estímulos externos y responden a ellos emitiendo químicos que alejan al animal que las esté comiendo, moviéndose para captar el sol e incluso que pueden comunicarse entre ellas a través de sus raíces y cambiar su comportamiento conforme cambia su entorno .

Sin embargo, hasta ahora, solo pueden interpretarse dichas reacciones como respuestas químicas y eléctricas por supervivencia de su especie o reproducción, no como dolor o sufrimiento, o una evidencia de consciencia .

Incluso si en algún punto se concluyera que las plantas “sienten”, el consumo de “productos” de origen animal implica invertir mayor cantidad de plantas para alimentar a los animales que explotamos, que las que consumiría un vegano promedio.

Por ejemplo, se estima que por cada kilogramo de carne (bovina), se invierten en su producción hasta 25 kilogramos de cereales y granos . Es decir, en general, al consumir un “producto” de origen animal, exigimos indirectamente mayor cantidad de plantas. Además de los 4000m2 por segundo de capa vegetal que se deforesta para abrir espacio para la industria pecuaria .

Hay que tener claro también la diferencia en planta y fruto. El fruto es el medio por el cual la planta se reproduce, y que han evolucionado para que los animales, como el ser humano, lo consuman y así poder asegurar la supervivencia de la planta.

Diferente a las plantas, los animales tenemos intereses, como vivir y evitar todo dolor, derivados de nuestra capacidad de sentir y de una consciencia. Y estos intereses, son los que nos exigen respetarlos y establecer un límite en nuestras libertades sobre ellos.

El veganismo no se adopta por una cuestión ambiental; el veganismo es reconocer que los animales no humanos tienen un derecho básico fundamental: no ser considerados propiedad de otro. Si alimentarnos de plantas fuera tan devastador para el planeta como es hacerlo de animales, la opción ética continuaría siendo elegir plantas.



Preguntas frecuentes veganas

¿Las plantas sienten?




Una de las preguntas más frecuentes y que a la vez se usan como un intento de argumentar a favor de la explotación de los animales, es: ¿Las plantas sienten?, y se usa normalmente para intentar argumentar que las plantas poseen la capacidad de sentir como ellos y nosotros, y que, por tanto, nosotros como veganos no estamos siendo coherentes sin respetarlas a ellas también. Pero, ¿es esto cierto? ¿O es simplemente una forma de evadir nuestra responsabilidad?

Al día de hoy, la ciencia concluye que las plantas no sienten dolor al carecer de un sistema nervioso central, u órgano(s) equivalente(s), que pueda procesar y traducir los estímulos como tal ①②⑦⑧.

Algunos estudios indican que las plantas perciben los estímulos externos y responden a ellos emitiendo químicos que alejan al animal que las esté comiendo, moviéndose para captar el sol e incluso que pueden comunicarse entre ellas a través de sus raíces y cambiar su comportamiento conforme cambia su entorno .

Sin embargo, hasta ahora, solo pueden interpretarse dichas reacciones como respuestas químicas y eléctricas por supervivencia de su especie o reproducción, no como dolor o sufrimiento, o una evidencia de consciencia .

Incluso si en algún punto se concluyera que las plantas “sienten”, el consumo de “productos” de origen animal implica invertir mayor cantidad de plantas para alimentar a los animales que explotamos, que las que consumiría un vegano promedio.

Por ejemplo, se estima que por cada kilogramo de carne (bovina), se invierten en su producción hasta 25 kilogramos de cereales y granos . Es decir, en general, al consumir un “producto” de origen animal, exigimos indirectamente mayor cantidad de plantas. Además de los 4000m2 por segundo de capa vegetal que se deforesta para abrir espacio para la industria pecuaria .

Hay que tener claro también la diferencia en planta y fruto. El fruto es el medio por el cual la planta se reproduce, y que han evolucionado para que los animales, como el ser humano, lo consuman y así poder asegurar la supervivencia de la planta.

Diferente a las plantas, los animales tenemos intereses, como vivir y evitar todo dolor, derivados de nuestra capacidad de sentir y de una consciencia. Y estos intereses, son los que nos exigen respetarlos y establecer un límite en nuestras libertades sobre ellos.

El veganismo no se adopta por una cuestión ambiental; el veganismo es reconocer que los animales no humanos tienen un derecho básico fundamental: no ser considerados propiedad de otro. Si alimentarnos de plantas fuera tan devastador para el planeta como es hacerlo de animales, la opción ética continuaría siendo elegir plantas.