¿Por qué no es ético el consumo de leche, queso y otros lácteos?

Preguntas Frecuentes Veganas - La Guia Veg

Preguntas frecuentes veganas

¿Por qué no es ético el consumo de leche, queso y otros lácteos?




La leche de origen animal, es producida por los mamíferos para alimentar a sus crías como fuente única de nutrientes, mientras pueden comenzar a consumir y digerir otro tipo de alimentos sólidos.

Como los seres humanos, los demás animales solo producen leche poco antes de dar a luz, es decir, deben estar en embarazo para que su cuerpo pueda comenzar a producirla en las glándulas mamarias. En el caso de las vacas, ocurre mas o menos, a partir del 7 mes de embarazo, el cual dura 9 meses.

En la producción de leche, los seres humanos forzamos a la vacas a quedar en embarazo, un proceso que llamamos inseminación, por medio del cual se inserta el semen del toro y se intenta fecundarla, proceso que a la par se mantiene verificando con palpaciones anales periódicas (Manuales o con “instrumentos”) para comprobar que el animal quedó en embarazo①②③. Algo que al trasladarlo al contexto humano, no sería otra cosa que múltiples violaciones.

En la producción exclusiva de leche, poco tiempo después de que nace la cría (Que en algunos casos pueden ser solo algunos días), es separada de su mamá para que no se tome la leche que será vendida a los seres humanos. Si se trata de un macho, es inmediatamente descartado y enviado al matadero ya que “no sirve” para producir leche como su mamá, y si se trata de una hembra, se criará para que cuando llegue el momento, sea forzada a quedar en embarazo una y otra vez como su mamá.

Cuando el organismo de los animales no aguanta más embarazos, o luego de varios embarazos, cuando la producción de leche disminuye por el ordeño, las llamadas “vacas de descarte” son enviadas al matadero como muchos de los demás animales que explota nuestra especie, para obtener la última utilidad económica de sus cuerpos.

Todo no sucede únicamente en las grandes industrias lecheras, sino también en la producción “artesanal” o campesina, que incluso involucra en muchos casos, que se venda rápidamente los terneros machos poco después de nacer para poder obtener dinero por ellos antes de que enfermen por la separación de sus madres, y no sea posible enviarlos al matadero.

Sea en una “granja orgánica y sostenible” o en una finca ganadera, los animales que explotamos terminan siendo asesinados luego de una vida de esclavitud.

El consumo de leche no es moralmente diferente al consumo de otros “productos” de origen animal o a otras formas de explotación. Sean cual sean la condiciones en las que explotamos a los demás animales, hacerlo constituye un acto injusto con ellos, un abuso sobre sus derechos y el respeto que merecen a sus vidas y libertad.

La única manera de acabar con esta y otras formas de explotación animal, es haciéndonos veganos, dejando de demandar estos “productos”, dejando de apoyar toda forma de explotación animal.



Preguntas frecuentes veganas

¿Por qué no es ético el consumo de leche, queso y otros lácteos?




La leche de origen animal, es producida por los mamíferos para alimentar a sus crías como fuente única de nutrientes, mientras pueden comenzar a consumir y digerir otro tipo de alimentos sólidos.

Como los seres humanos, los demás animales solo producen leche poco antes de dar a luz, es decir, deben estar en embarazo para que su cuerpo pueda comenzar a producirla en las glándulas mamarias. En el caso de las vacas, ocurre mas o menos, a partir del 7 mes de embarazo, el cual dura 9 meses.

En la producción de leche, los seres humanos forzamos a la vacas a quedar en embarazo, un proceso que llamamos inseminación, por medio del cual se inserta el semen del toro y se intenta fecundarla, proceso que a la par se mantiene verificando con palpaciones anales periódicas (Manuales o con “instrumentos”) para comprobar que el animal quedó en embarazo①②③. Algo que al trasladarlo al contexto humano, no sería otra cosa que múltiples violaciones.

En la producción exclusiva de leche, poco tiempo después de que nace la cría (Que en algunos casos pueden ser solo algunos días), es separada de su mamá para que no se tome la leche que será vendida a los seres humanos. Si se trata de un macho, es inmediatamente descartado y enviado al matadero ya que “no sirve” para producir leche como su mamá, y si se trata de una hembra, se criará para que cuando llegue el momento, sea forzada a quedar en embarazo una y otra vez como su mamá.

Cuando el organismo de los animales no aguanta más embarazos, o luego de varios embarazos, cuando la producción de leche disminuye por el ordeño, las llamadas “vacas de descarte” son enviadas al matadero como muchos de los demás animales que explota nuestra especie, para obtener la última utilidad económica de sus cuerpos.

Todo no sucede únicamente en las grandes industrias lecheras, sino también en la producción “artesanal” o campesina, que incluso involucra en muchos casos, que se venda rápidamente los terneros machos poco después de nacer para poder obtener dinero por ellos antes de que enfermen por la separación de sus madres, y no sea posible enviarlos al matadero.

Sea en una “granja orgánica y sostenible” o en una finca ganadera, los animales que explotamos terminan siendo asesinados luego de una vida de esclavitud.

El consumo de leche no es moralmente diferente al consumo de otros “productos” de origen animal o a otras formas de explotación. Sean cual sean la condiciones en las que explotamos a los demás animales, hacerlo constituye un acto injusto con ellos, un abuso sobre sus derechos y el respeto que merecen a sus vidas y libertad.

La única manera de acabar con esta y otras formas de explotación animal, es haciéndonos veganos, dejando de demandar estos “productos”, dejando de apoyar toda forma de explotación animal.